[lamedianoche]

Supongo que escribir un post justo en mitad de la noche y con las ideas abotargadas de algo químico podría ser considerado una mala idea. Lo cierto es que hay veces en las que las ideas explotan en la mesita de noche y eclosionan una vez y nunca más. No es cuestión de dejar pasar las oportunidades.

Como lo son todos los pensamientos y conclusiones que se me agolpan de pronto detrás de la garganta cuando siento que mi casa se vació al cincuenta por ciento y todo, hasta las normas, se ha modificado. Hoy le extraño con la piel y todos los sentidos, consciente de que mañana puedo considerar su presencia una invasión de nuestros modestos espacios. A veces le daba un largo abrazo al llegar a casa, con alguna excusa, que él se dejaba dar, divertido al notar que tenía que besarle de puntillas.

Como lo es ir tomando consciencia cada día otro poco de que ella se aleja consciente y fríamente de lo que fuimos, porque se siente y quiere y necesita evolucionar y ser mayor y comenzar en la toma de decisiones, menores o no, con autonomía de la voluntad e independencia para algunas pequeñas cosas.

Mi ascendencia limitada en su aspecto físico y en el cognitivo y auditivo, limitadísima en lo más cotidiano y menos ambicioso, lo que acaba por invalidarla y también a quienes transitamos a su alrededor.

Mi colateral en pleno debate con la vida y luchándose entre dudas cada día, esforzada por alcanzar esta pequeña victoria que es una boda religiosa de las que manda Dios desde siempre. Emotiva porque será el tío materno de la contrayente quien, de nuevo, haga las funciones del padre y el abuelo fallecidos hace ya tanto. Me da miedo no saber disimular el impacto de verle los efectos de la QT en el cuerpo, tan deteriorado ya, tan escaso de peso.

En mi caso, un poco a la deriva, como buscando la madera salvada del naufragio en la que poder apoyarme a reposar de este agotamiento. Hay algo que me aparta de la felicidad y de los proyectos y todavía no soy capaz de identificarlo. A pesar de todos los propósitos y de repetirlos un día y otro. Con lo que me gustaría eso y la de momentos malos que me evitaría.
Tal vez el camino esté, como algunas cartas, marcado y nos empeñemos en ignorarlo y en encontrar atajos o caminos alternativos que ignoramos hacia donde nos llevan…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s